
José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, acusó a los medios de comunicación de “distorsionar y manipular sus palabras difundiendo un titular injusto y extraído con forceps“. El prelado quiso aclarar que su declaración se justifica “en el plano teológico” y, según sostuvo, “trataba de explicar que el mal que sufren esos inocentes no tiene la última palabra porque Dios les promete felicidad eterna”. Leer más »




